domingo, 17 de agosto de 2014

EL ENTRENAMIENTO DEL SUMISO -. Parte 1 de 2

Me siento en la necesidad de aclarar que escribí este artículo hace casi un año para la Revista O y creo que llegó el momento de compartirlo con ustedes. Fue escrito con ánimo informativo, bajo mi visión, basado en mi experiencia y aprendizaje. Esta es la primera parte del artículo; la siguiente será publicada en una semana.

De aquí en más, cuando hable de Amo o Dominante incluiré bajo esa denominación todos los roles TOP –Amo, Dueño, Dominante, Señor, Dómina, Mistress y demás- y allí también estarán incluidos ambos géneros. Lo mismo para el rol de sumiso o bottom  –sumiso, esclavo, spankee-. La visión de este artículo es para una relación real, aunque virtualmente es similar.

Este artículo va dirigido en especial a las personas que recién dan sus primeros pasos en este mundo del BDSM. Antes de entrar en el tema del entrenamiento, quisiera dedicar unos párrafos a lo que considero es la básico en una relación D/s (Dominación/sumisión).
 
Quizás usted sea de los que han sentido inclinación desde que tiene memoria, hacia alguna de las disciplinas del BDSM –Dominación/sumisión, Sadomasoquismo, Spanking o nalgadas eróticas consensuadas, Bondage o Ataduras, Fetichismo, etc-; quizás la haya descubierto durante una conversación, leyendo un libro o mirando una película.

Cuando alguien decide a entrar este mundo tiene, por lo general, una idea bastante romántica y a veces distorsionada de la realidad, porque piensa que va a vivir algo similar a lo que ha visto en una película, o leído en una novela o relato. Error. El escritor o los cineastas solo se encargan de hacer disparar nuestra imaginación, pero la realidad es muy diferente. Son varios los blogueros y escritores que advertimos al lector sobre mantener los relatos, novelas y películas apartados de la realidad, para dejarlos dentro del mundo de la fantasía, que es donde en realidad pertenecen.  

Mantener los pies en la tierra es importante en todo momento, pero más aún cuando se busca un compañero de juegos casual o permanente. Recuerde que el BDSM es un juego serio.

ELIGIENDO PAREJA PARA JUGAR
1)    
Si su rol es de Amo tendrá en sus manos la integridad física y mental del sumiso, lo que implica una enorme responsabilidad.  Valórelo y elija como compañero de juego una persona inteligente y responsable, que realmente comprenda qué está haciendo y que esté seguro de lo que quiere hacer. Dele a su sumiso las explicaciones que crea necesarias para asegurarse que comprendió. Es su responsabilidad estar informado y saber lo más que pueda sobre el tema. La información la encontrará en webs y blogs serios, o preguntando sus dudas a Dominantes con más experiencia. No debe sentir vergüenza por no tener cierta información, pero recuerde que el no aceptarlo puede conllevar consecuencias muy graves. Por ejemplo: dónde y cómo azotar, o hasta dónde puede humillar a su sumiso sin causarle daño psicológico.

2)     Hable con el elegido, converse, estúdielo, y luego decida sin apuro si es la persona acertada para usted. Cuando esté seguro, recuerde que puede preguntar referencias a varias personas, aunque su propia visión será la definitiva.  No olvide exigir al sumiso que haga un PLAY LIST para aclarar de los límites, y háblele de los suyos –los Amos también tienen límites-.  Y recuerde que la esclava O y la protagonista de La Secretaria existen sólo en los libros.
Ningún Amo debería serlo hasta no ser Amo de sí mismo” (El Faro).

3)     Si usted es sumiso y un Amo se le acerca, sea responsable de su elección. No diga que sí
de inmediato, sin meditarlo, por muchas ganas que tenga de debutar, aprender o jugar. Antes de aceptar pida referencias de esa persona a toda la gente que pueda. Hable, pregunte, investigue. Fíjese si le pide un PLAY LIST para conocer sus límites, o al menos si le pregunta cuáles son. Y cuando esté decidido piense si pondría su vida en manos de esa persona. ¿Le parece exagerado? Quizás lo sea, pero imagínese atado, vendado y amordazado a merced de ¿ese Dominante? Solo usted puede responder.

4)     Si está esperando que su Amo se parezca a Christian Grey o a la Dómina de la foto, déjeme decirle que ellos existen tanto como Mickey Mouse, así que decídase por alguien real, de carne y hueso, o quéjese ante E. L. James o los estudios Disney. Recuerde que usted es alguien inteligente que decide ceder el poder, un poder que jamás perderá mientras esté con alguien responsable.


LA CESIÓN DEL PODER

El que exige, guía, disciplina, decide y ostenta el poder que el sumiso le cedió, es el Dominante. A Él le fue otorgado en forma temporal y debe tenerlo siempre presente. Permítanme citar al prócer uruguayo, General José G. Artigas, cuando le decía a su pueblo: “Mi autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia soberana”. En una relación D/s es similar: el sumiso otorga y quita el Poder con sólo decirlo. Y un verdadero Amo acepta sin dudar.

Durante una escena (también llamada sesión) cualquiera de las partes puede parar la acción por la razón que sea, aún por capricho. Claro que si lo hace sin motivo deberá atenerse a las consecuencias, que podría ir desde la suspensión parcial o definitiva de la escena o… de la relación. En ese momento entraría a jugar la seguridad, un tema del que hablaremos en otra ocasión.

EL COMIENZO DE LA RELACIÓN
 
Por lo general, el Amo tiene collar real y virtual. El real es el que se coloca en el cuello del sumiso, y el virtual es el que acompaña su firma. En el caso de mi Amo, Sir Williams, su collar virtual es [SW]. Las llaves [ ] indican que la relación es real (según el “Diccionario multilingüe de BDSM”, de los autores Bartolomeu Doménech y Sibil.la Edicions Bellaterra, 2004), mientras que las llaves comunes { } son para las relaciones virtuales, aunque la mayoría de los Amos las han adoptado para sus relaciones reales y/o virtuales.

Si Amo y sumiso conversaron y se conocieron durante un tiempo que consideran prudencial, es hora de comenzar la relación.

Aunque cada Amo tiene su propia forma de hacerlo, en el BDSM tradicional y protocolar trascurren tres etapas, que van desde el momento en que ambas partes deciden comenzar una relación hasta el momento en que el Amo acepta en forma definitiva al sumiso. Estas tres etapas van acompañadas de un collar, diferente para cada ocasión. 
(Fin de la primera parte. Continuará...)


miércoles, 23 de julio de 2014

REY DE LA FRONDOSA SELVA

Hace cuatro años que concurro a talleres literarios y fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Allí aprendí métodos, estrategias, estilos y a conocer diferentes escritores hasta ahora inexplorados por mí; de algunos desconocía sus obras, de otros ignoraba hasta su existencia.
La poesía no es mi fuerte, no me gusta demasiado excepto en algún caso muy específico y me declaro bastante romántica en ese sentido. Me gusta Bécquer, un poco de la obra de Neruda, algo de Benedetti, Delmira Agustini, “Implacable” de Juana de Ibarburú, “Besos” de Gabriela Mistral y hasta alguna traducción de Shelley y Lord Byron. También puedo disfrutar a Manrique y el uso metafórico del color utilizado por don Luis de Góngora y Argote. O gozar con la belleza de brillos y sonidos que nos regala Lorca en “La casada infiel”. Pero cuando busco un libro para leer difícilmente opto por la poesía.
Este año estoy conociendo al maravilloso grupo que forman las mujeres escritoras a través de los siglos, desde Safo de Lesbos hasta nuestros días. También he profundizado algo más en los padecimientos que el género femenino ha soportado por osar pretender acercarse al conocimiento, como Hipatia de Alejandría o Sor Juana Inés de la Cruz, por solo nombrar a dos de las más conocidas.
En este recorrido por las letras femeninas me detuve en una compatriota que también sufrió mucho, pero me abstendré de dar mi opinión personal porque no tengo datos suficientes sobre su vida. Estoy hablando de María Eugenia Vaz Ferreira, hermana de Carlos Vaz Ferreira. De lo que pude leer de su obra, este fue poema me impactó. Lo llamó Holocausto.

Holocausto
de María Eugenia Vaz Ferreira

Quebrantaré en tu honra mi vieja rebeldía
si sabe combatirme la ciencia de tu mano,
si tienes la grandeza de un templo soberano
ofrendaré mi sangre para tu idolatría.

Naufragará en tus brazos la prepotencia mía
si tienes la profunda fruición del océano
y si sabes el ritmo de un canto sobrehumano
silenciarán mis harpas su eterna melodía.

Me volveré paloma si tu soberbia siente
la garra vencedora del águila potente:
si sabes ser fecundo seré tu floración,
y brotaré una selva de cósmicas entrañas,
cuyas salvajes frondas románticas y hurañas
conquistará tu imperio si sabes ser león.


No creo que María Eugenia estuviese pensando en una relación D/s al escribir este poema, pero tal vez imaginó que el hombre a quien se entregaría debía poseer esas dotes para ser digno de ella. Eso es tener las cosas claras y la autoestima en su justo lugar.
A medida que lo iba leyendo pensaba en cuán diferente sería una relación si antes de comenzarla tuviésemos certeza de qué características buscamos en ese compañero/a.
Basándome en este poema y desde mi interpretación, ¿qué debería buscar un sumiso en su Dominante?:
-La ciencia de su mano, o sea: inteligencia, sensatez, responsabilidad.
-Debe tener la grandeza de un templo para que el sumiso esté dispuesto a ofrendar hasta su sangre.
-Sus brazos deben prodigar la profunda fruición del océano.
-Deberá conocer el canto sobrehumano, seducir al punto que silencie la eterna melodía del sumiso. Porque solo cuando sienta el Poder en la voz (o en el silencio) del Dominante, entenderá que debe guardar silencio.

-Cuando la soberbia del Dominante acepte que el Poder que ostenta está cedido por la parte sumisa, el águila que podría llegar a desgarrarlo se convertirá en paloma para Él.
-Deberá saber cómo ser fecundo para hacer que aparezca la floración de su sumiso. Si éste no florece, es más probable su ignorancia para fecundar que la esterilidad del sumiso.
-Ya florecido brotará una selva de entrañas cósmicas, románticas y hurañas; si el Dominante sabe ser león (el Rey de esa selva) podrá gozarla casi sin límites.
Queridos sumisos: aceptar a “la ciencia de su mano”, “la grandeza de un templo soberano”, “la profunda fruición del océano”, “la garra vencedora del águila potente”, “ser fecundada para florecer”, y “conquistar el imperio del que sabe ser león”, implica una enorme responsabilidad. Ser sumiso es tener la capacidad de exigir lo máximo del Amo SOLO si se está dispuesto a ofrendar una entrega en la misma medida, con la misma intensidad.
Esta relación es de ida y vuelta. Es ser el mejor sumiso para el mejor de los Dominantes. Es someter la rebeldía a la ciencia de su mano, pero… por favor asegúrense que esa mano esté dirigida por un cerebro que los dignifique aún dentro de la humillación del BDSM.
El Dominante tiene la enorme responsabilidad de cuidar al sumiso por ser su tesoro más preciado. Posiblemente, si su entrenamiento fue el acertado, el sumiso lo vea –fuera y dentro de la escena BDSM- con todas esas virtudes que enumera el poema. Ojalá que el Dominante tenga la humildad suficiente para poder sobrellevar y ver la admiración (a veces exacerbada) de su sumiso.
Como ya dije, esta relación es de ida y vuelta, pero a veces el tiempo, la rutina o la confianza de que todo va bien, hacen que alguna de las partes olvide la importancia de mantener encendida la llama del deseo.
Creo que mi próxima entrega será acerca del cansancio y la rutina en la relación BDSM.
Saludos cariñosos a los sumisos y mis respetos a quienes se han ganado con hechos, palabras y actitudes, el título de Dominante.

anitaK[SW]
A los pies de mi Señor


REACTIVANDO EL BLOG

Lo sé. Sé que he tenido abandonado este blog que quiero tanto y que tantas satisfacciones me ha dado. No voy a dar mayores explicaciones, solo diré que en los últimos años y sobre todo en los últimos meses, mi vida ha dado un vuelco enorme y que ahora podré dedicarme a lo que realmente me gusta: la escritura.
He terminado mi novela. Le he puesto punto final y ahora comienza la verdadera labor: edición, impresión, distribución. No sé cuánto tiempo tomará, pero seguro que será menos tiempo del que me llevó escribirla y corregirla. Era una asignatura pendiente y la estoy saldando mientras escribo la segunda novela y diagramo una tercera. La terminada tiene mucho de D/s y BDSM. La segunda es sólo de Spanking, de nalgadas consensuadas entre adultos que es el tema que realmente me apasiona.
No olvido el BDSM y recuerdo que ese es el tema principal de este blog, por eso volveré a escribir en él con la mayor frecuencia que me sea posible para ponerme al día.
Me he estado preguntando si hay algún tema en particular sobre el cual les interese leer. De ser así, pueden enviarme un mail proponiendo la temática o sugerencias a: anakaren810@yahoo.com
Saludos y gracias a todos.


anitaK[SW]

sábado, 11 de enero de 2014

DÓMINA ZARA: un sueño real

En la vida hay fantasías que por diferentes circunstancias nunca se concretan. Otras, en cambio, se vuelven realidad y nos hacen pensar que el esfuerzo, la pasión y hasta las penurias que pasamos para volverlas realidad, hacen que el Soneto de Francisco Luis Bernárdez cobre sentido una vez más, cuando dice: “…si para conseguir lo conseguido tuve que soportar lo soportado…tengo por bien sufrido lo sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado...”.

Hace unos meses que hice realidad un sueño: el esperado viaje por España y Francia, largamente deseado y planeado. Uno de los lugares a visitar era el Fetish Café de Barcelona y así poder conocer en persona a su propietaria, Dómina Zara, tantas veces nombrada con respeto por mi Amo y otras prestigiosas personas del BDSM.

Una noche otoñal cabalgué en el corcel de acero de Sir Fronk (¡gracias!), atravesando la maravillosa ciudad condal hasta llegar a uno de los íconos mundiales del BDSM: el Fetish Café. Atravesé la entrada sintiéndome como Alicia en el País de las Maravillas: expectante, asombrada, curiosa y… ¡feliz! Para completar la escena, solo faltaba conocer a la anfitriona.

Hay personas que son grandes y famosas porque durante su vida  mantuvieron una conducta y una coherencia, labraron su nombre con cada acto, acción y actitud. La mujer que conocí esa noche es una Dama poseedora de una humildad luminosa, que se acercó hasta mí con una sonrisa y extendiéndome su mano, me dijo: “Buenas noches, bienvenida. Soy Dómina Zara”. ¡Cómo si necesitara presentarse!

No todos los días se tiene una la oportunidad y el honor de conocer a Señora tan sencilla, abierta, rebosante de simpatía y haciendo gala de su rol de perfecta anfitriona. Bastó que me presentara como sumisa de Sir Williams para sentirme colmada de atenciones.

Una deliciosa caipiriña, dulce y helada, acompañó la charla amena y distendida, de esas que se dan entre amigos que se comprenden porque hablan el mismo idioma, gente que no se juzga y que comparten y gozan la misma  pasión. Durante esos momentos de intimidad, Dómina Zara tuvo la deferencia de contarme parte de su historia personal, antes de invitarnos a visitar las instalaciones.


El ambiente es perfecto en iluminación y espacio, pero quizás lo que más gustó fuese la variedad de muebles y piezas a disposición del visitante: sillones ginecológicos, mesas, bancos de spanking, una deliciosa telaraña hecha de cadenas, espacio y artilugios apropiados para una buena suspensión, cuerdas, cadenas…

La zona que más me gustó, fue el sector donde la Señora tiene su trono con el sitio adecuado para que el sumiso privilegiado se postre a sus pies. Detrás, todo tipo de artilugio imaginado para el goce de Dominantes y sumisos.

¿Cuánto tiempo estuvimos allí? No lo conté, no me interesaba saber, pero fue el suficiente para vibrar con los sonidos de un instrumento dedicado a marcar la piel de un sumiso, que regresó desnudo y mostrando orgulloso el efecto que la sesión provocó en su sexualidad. 

Finalmente, termino de compartir esta experiencia con ustedes contándoles la delicadeza que tuvo Dómina Zara al enviarle a mi Amo una copia autografiada de su libro: “Soy un sueño”, y por supuesto autografiar también mi ejemplar.


La charla fue grandiosa, la compañía excepcional y los momentos compartidos inolvidables. Espero que este fabuloso lugar perteneciente a la comunidad BDSM mundial, no tenga que cerrar debido a la crisis. Quizás no solo dependa de la mala época que vive la economía española actualmente. Quizás también dependa de nosotros, de TODA la comunidad BDSM de habla hispana, de los amantes y amigos de este lugar incomparable: el Fetish Café de Dómina Zara.


jueves, 26 de diciembre de 2013

RELACIÓN DE GANADORES - Premio "REBENQUE" de relato digital

Amigos lectores:

Debo y quiero dar una disculpa por los dos meses de retraso en el veredicto del concurso. Primero, tuve complicaciones personales y luego un largo y esperado viaje del que recién regreso. 
Lamento haber hecho esperar a los concursantes y les ruego me perdonen. Ya tuve mi castigo (se los aseguro) por esta demora. 
Gracias a todos por su paciencia. Y a quienes se tomaron el trabajo y la molestia en escribir un relato, gracias por participar.
Saludos y un fabuloso 2014 para todos.

Ana Karen Blanco
anitaK[SW]


I Concurso de Relato Digital
(Relación de Ganadores)
Premio “REBENQUE”
1er Premio
Relato: La sumisa imperfecta
Autor: blade_runner_36

2º Premio
Relato: Una niña rebelde
Autor: EscritorDeInvierno

3er Premio
Relato: El Día “D”
Autor: cachorrita

Solicitamos que el ganador del primer premio, blade_runner_36, se ponga en comunicación por mail con Ana Karen Blanco para la entrega del rebenque a la dirección que sea indicada.

Los tres relatos ganadores serán publicados en:


miércoles, 25 de septiembre de 2013

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, SIR WILLIAMS!

Hoy es el cumpleaños de mi Amo, y no sé qué decirle. O sea, sí sé qué decirle, pero no es nada nuevo, nada que ya no le haya dicho con anterioridad, nada que no sepa.

Ayer le decía esto mismo a mi amiga y confidente laura AS, y ella me contestó: ¿y por qué tendrías que decirle algo diferente? Entonces me quedé pensando…

A veces la repetición de algo (una comida, una frase, una acción) hace que pierda el valor original y se convierta en algo normal, y a veces hasta rutinario o aburrido. Me puede gustar mucho comer milanesa con papas fritas, pero si lo como a diario me cansará con rapidez. Si me cepillo los dientes después de comer, se convertirá en un hábito que no cuestionaré y lo haré sin pensarlo. Si repito: TE AMO una y otra vez, el destinatario se enterará de mi amor, pero ¿lo impactará cada vez que se lo diga? Posiblemente no. Y yo quiero que este saludo de cumpleaños sea diferente, impactante, sorprendente.
 
Mi Señor es un hombre culto, que ha leído y sigue leyendo a Aristóteles y otros grandes filósofos griegos. Conoce las obras de Friedrich Nietzsche, Marx, Sartre, Voltaire, Agustín de Hipona, Erasmo de Rotterdam y más. Tiene un alto coeficiente intelectual, es trabajador, honrado, de palabra inquebrantable. En definitiva: es un buen hombre.  Además, es alto, buen mozo y tiene ojitos verdes. Todas esas características (y muchas más que no diré) hacen de él el hombre que es, la persona de la que me enamoré casi a primera letra, es decir, cuando comencé a leer sus participaciones como Sir Willy Williams allá por diciembre de 2005.

Una vez le dije que yo tenía el privilegio de tener lo mejor de Él como Amo: su experiencia recogida a través de los años. Y tengo a quien considero el mejor Amo y Spanker. El que me baña con su sabiduría y me inunda de paz y tranquilidad.


Soy feliz a su lado. Soy libre cuando me encadena, soy suya siempre.

 

Este es el sexto cumpleaños a su lado, y yo, alguien que gusta manejar frases y palabras, no encuentro las adecuadas para decirle cuán orgullosa me siento de pertenecerle, de ser su sumisa, de estar a su lado y de que me haya elegido para transitar juntos este camino maravilloso de la vida y del BDSM.

 

¡Feliz cumpleaños, mi Señor! 

martes, 20 de agosto de 2013

CEDER AL SUMISO - primera parte

Julio y agosto son meses de muchas celebraciones en diferentes comunidades a lo largo y ancho del mundo. En casi todas las fiestas hay exhibiciones, y en algunos casos el Dominante cede momentáneamente a su sumiso para que otros Dominantes puedan usarlo en alguna práctica.

Mi planteo para este post, es: cuando el Dominante “invitado” pide, se ofrece, o simplemente acepta el compromiso de tener una práctica de exhibición con un sumiso que no es el suyo ¿es consciente de la responsabilidad que conlleva esa acción? ¿Tiene idea de lo que significa hacerse cargo de un sumiso que no le pertenece? Yo creo que no. Quizás entre diez, lo sepa uno o menos de uno. ¿Y qué pasa con el resto?

El resto se tira al agua sin saber, y lo que es peor: sin que les importe su propia ignorancia. “Total… es solo un sumiso y no es mío”, piense probablemente el pseudo dominante (así, con minúscula).

Las reglas no escritas del BDSM son conocidas por casi todos, porque son de respeto y convivencia, más que de un protocolo exclusivo para el BDSM. Por ejemplo, algunas de estas reglas serían:

-El Dominante siempre recibirá trato en tercera persona por parte de los sumisos.

-Si un Dominante quiere tocar o dirigirse a un sumiso con collar, deberá obtener permiso explícito  de su Dueño. Si el sumiso no lleva collar ni está bajo la protección de un Dominante, será el mismo sumiso quien decida si quiere tener alguna práctica con el Dominante que lo solicita.


-Un Dominante no debe azotar sin la suficiente experiencia, sea a un sumiso desconocido o sea su propio sumiso.

-Si el Dominante va a azotar a un sumiso que no es el suyo y del que desconoce su resistencia, debe hacerlo con máximo cuidado por respeto a su colega, cuidando, protegiendo y respetando a la persona que le fue cedida.

-Si el Dominante es inexperto y quiere realizar alguna práctica específica, deberá hablar primero con su colega, admitir que no tiene experiencia pero sí deseos de aprender –eso es la grandeza de la humildad, no deshonor-, o busque al Master o encargado de la reunión para que lo asista. Sus colegas más experimentados le darán ayuda de inmediato.

-El sumiso confiará en su Dueño, quien debería estar presente durante la exhibición. Pero ¡cuidado!, porque el Dueño no puede sentir lo que siente el sumiso, y no siempre tiene la posibilidad de ver absolutamente todo, aunque quiera. Y el Dominante invitado ya sea por ignorancia, error o hacer una prueba, podría hacer daño. También existe la posibilidad de que haga daño de forma premeditada. Y en ese caso, es responsabilidad del sumiso suspender la exhibición con una palabra de advertencia, o detenerla por completo con la palabra de seguridad.

Estoy escribiendo este post porque no quiero que le pase a otra persona lo que me pasó a mí.
En una fiesta fui cedida para una exhibición de spanking. El “amo” al que me voy a referir se ofreció a azotarme y comenzó a pegarme con el dorso de la mano; mi Señor lo detuvo advirtiéndole que esa no era la forma correcta de nalguear y que lo hiciera con la palma de la mano.

Fue a partir de ese momento en que dejé de entender con qué me estaba pegando, porque el dolor era diferente y mucho más fuerte de lo que yo conocía. Tengo años de spankee y de sumisa; sé la diferencia entre una paleta, un rebenque, un látigo, la mano, vara, fusta u otros instrumentos. Pero… no era ningún elemento conocido. El golpe era seco, duro, sumamente desagradable y podría decir que hasta perturbador.


Estuve a punto de detenerlo, pero el saber que mi Amo estaba allí vigilante y que no permitiría que me sucediera nada malo, me hizo contenerme y soportar. Y ese fue mi error y mi responsabilidad.

Al llegar a la casa cuando regresamos de la fiesta, tenía las nalgas doloridas. Le pedí a Sir Williams que se fijara y descubrió con asombro varios golpes ya morados y con la sangre encapsulada en bultos. Masajes y cremas mediante, fueron cediendo.

A los pocos días me encontré en el chat con alguien de mi total confianza que había estado en la reunión; aproveché para comentarle lo que me había sucedido, y gracias a esta persona pude enterarme de la verdad ya que estaba ubicada en el ángulo opuesto al de mi Señor. Gracias a eso pude entender lo que había pasado.

Mi Amo y yo habíamos sido engañados por este “pseudo dominante”, porque un verdadero Dominante es, antes que nada, un caballero, un hombre respetuoso y no alguien que actúa de mala fe y con clara intención de engañar y dañar.

Este… “master” levantaba el brazo como para palmearme, pero cuando lo bajaba y estaba cerca de mis nalgas, cerraba la mano y me golpeaba con el puño y los nudillos. Por eso yo sentía el golpe seco, fuerte, como si me estuvieran golpeando con una bola de acero. Y uso a propósito el verbo GOLPEAR, porque no me azotaba, ni nalgueaba, ni palmeaba, sino que ME GOLPEABA con los puños.

Este “señor” fue con una joven a la que presentó como su sumisa. Es probable que a ella la golpee de esta misma forma, y también es posible que la chica acepte los golpes porque como es nueva, nadie le haya dicho que esos golpes no están dentro de lo SENSATO, y que el CONSENSO (en mi caso al menos) no es tal, porque de haber sido informada de que iba a ser golpeada con los puños, no lo hubiera permitido jamás. Ni mi Amo ni yo.

Entonces pregunto… ¿Con qué derecho estos “tipos”, “pseudo amos”, ABUSADORES en definitiva, cometen estos atropellos?

Los sumisos no somos “puching ball” de nadie, se llame como se llame y tenga autoimpuesto el rol de amo, sir, lord, señor, master, dueño o lo que sea. Los sumisos, esclavos, spankees, somos seres humanos de carne y hueso que estamos entregando nuestro tesoro más valioso: la integridad física y mental, a una persona que se atreve a engañarnos, que no respeta el SSC, ni el RACK, ni el BDSM como forma de vida y comunidad; abusadores a los que no les importa si el sumiso sale lastimado o no, porque solo es una “cosa” en la que descargar su frustración.


Mi mensaje en este post, que admito estar escribiendo con bastante rabia e impotencia, es que siempre debemos confiar en nuestro Dominante, porque es Él/Ella quien nos cuida y protege. Pero, queridos sumisos, recuerden que nadie, ni siquiera su Dominante, podrá protegerlos con la misma eficacia que cada uno se puede cuidar a sí mismo, porque solo uno mismo sabe qué siente y cómo se siente en cada momento, solo uno mismo sabe dónde y cómo le duele el azote o el golpe. Yo soy la primera responsable de mi persona y no debo dejarle toda la responsabilidad al Dominante, porque es una carga demasiado grande. Si veo o siento que hay algo que está mal, debo ayudarlo a protegerme para que nadie me lastime.

Como primera regla, NUNCA MIENTAN para ser creíbles. Y como segunda, NO TEMAN SUSPENDER UNA SESIÓN, ni decir cómo se sienten, ni exigir el cumplimiento de los límites. Si el dominante no respeta tus límites duros… CORRE, HUYE, ALÉJATE lo más que puedas de él/ella, porque no es un dominante, es un abusador.

Si deseas ser LA JOYA MÁS VALIOSA para tu Dominante, cuídate para ti mismo y para tu Dom.

jueves, 1 de agosto de 2013

DE IDA Y VUELTA...

Hace unos días recibí el mail de un Dominante. Me decía que llevaba pocos meses de practicar BDSM, y me escribió para pedir mi opinión como sumisa en una situación específica.

Su sumisa le pidió (más bien le exigió), que le entregase amor después de castigarla. Este Dominante me explicaba que él le brindaba afecto si la falta era leve, pero cuando la falta era grave la castigaba, la maltrataba, la humillaba y luego la dejaba abandonada. Está convencido que si le da cariño después del castigo, ella repetirá la falta. Su pregunta era, en definitiva, si yo creía que estaba bien negarle el afecto cuando era castigada por una falta grave como, por ejemplo, la desobediencia.

Este mail y mi respuesta me hicieron pensar lo que quiero compartir con ustedes a continuación…

En mi opinión, la diferencia entre la violencia doméstica y el BDSM debería reducirse a una sola palabra: CONSENSO. Pero, en realidad, no siempre es tan simple ni tan lineal.


Las personas que recién comienzan en el BDSM, no siempre tienen las ideas claras, ni saben con certeza en qué se están metiendo. No imaginan la responsabilidad que implica este estilo de vida, tanto para el Dominante como para el sumiso. Es lo mismo si tomamos esto como estilo de vida, como juego o como medio para conseguir placer sexual. Lo que realmente importa es la forma cómo lo enfrentamos.

Un Dominante puede elevar al sumiso al éxtasis, conocido como SUBSPACE, o puede sumirlo en la más profunda depresión. Difícil que lo logre en la primera sesión, o en dos o tres sesiones, pero puede lograrlo con el tiempo, conociendo al sumiso más y más. Ese conocimiento puede hacer que le repita a su sumiso, al final de la sesión o en cualquier momento, lo bueno que es y cuán orgulloso está de poseerlo… o puede humillarlo al extremo de dejar su autoestima a la altura de un felpudo. ¿Cómo lograría esto último? Abandonándolo sin apoyo luego de cada sesión de castigo, de cada humillación, repitiéndole una y otra vez que no sirve para nada, y… haciéndole creer que es así realmente. Señores Dominantes: no todos los sumisos tienen el mismo nivel de autoestima, y muchos creen que “esto es así, y si soy sumiso debo soportarlo. Él es mi Amo y si lo dice, debe tener razón". Están en un error... Para eso están los límites y es responsabilidad de cada uno el hacerlos respetar. También cada uno es responsable de la pareja que elige; se puede equivocar, entonces deberá reconocer ante sí mismo su error y terminar la relación antes de que pueda salir lastimada alguna de las partes...


El Dominante ejerce el mando, la dominación, el “PODER”. Pero… debe tener presente que ese PODER es prestado, es CEDIDO transitoriamente por parte del sumiso, quien será conducido por un camino de protección, enseñanza, cuidados, entrenamiento, nuevas experiencias e infinito placer.

Cuando la parte sumisa cede el Poder, entrega también su bien más preciado: la integridad física y síquica. Le ofrenda al Dominante su entrega, obediencia, fidelidad, lealtad, afecto, y más. A cambio, espera ser compensado con lo que le prometió su Dueño.


Me animo a decir que cuando un Dominante y un sumiso deciden convertirse en pareja (casual o permanente), deberían como primer medida, tener en claro los LÍMITES DE AMBOS, porque aunque algunos no lo sepan, los Dominantes también tienen límites. La base, el comienzo de una buena relación BDSM, es la definición de los límites y contestar sinceramente el Play List.

En cualquier campo de la vida es importante informarse lo más posible acerca del tema que se va a encarar. De los dos lados van a existir derechos, obligaciones, responsabilidades, pasión, cuidado, entrega, etc. Porque el BDSM jamás se ejerce en solitario. El BDSM es un acuerdo de ida y vuelta. Y posiblemente este sea el punto donde la mayoría se equivoca.


Estoy convencida, queridos amigos, que nadie acepta las responsabilidades de su rol en forma incondicional. Los dos obtienen beneficios, cada uno sabrá cuál es el que más le interesa. Puede ser el placer sexual, el manejo del poder, el sentimiento de protección, el sentirse sometido o humillado, o tantos más. No importa cuál sea su interés o por qué haya decidido ejercer su rol, lo importante es tener claro que EL PLACER DEBE SER SIMILAR PARA AMBAS PARTES. DE IDA Y VUELTA...



domingo, 21 de julio de 2013

50 LUCES DE PUBLICIDAD

Aunque me gusta mucho leer, no estoy capacitada para hacer una crítica de este libro como lo haría un profesional. Apenas puedo decir lo que me gustó o dejó de gustar sobre el que fue, seguramente, el libro más vendido en el último año. Claro que eso no lo hace un buen libro, un texto de calidad desde el punto de vista literario, ni a su autora una buena escritora. Tampoco creo que esa haya sido su intención.

Lo que sí tiene, son dos características que lo han ayudado a adquirir el éxito obtenido desde el punto de vista editorial:

1)      El gancho, que ya estaba de moda cuando la obra salió al mercado y que, sin lugar a dudas, ayudó a su popularidad, se llama BDSM. No es el BDSM que conocemos quienes lo practicamos desde hace años, los SADOSAURIOS, como nos dicen algunos. No, no tiene nada que ver. El BDSM de este libro es rosa, light, y está distribuido a través de las páginas en sitios claves, cuenta con las pinceladas justas, controladas, cosa de no herir la susceptibilidad del lector, y que en poco coincide con la realidad de quienes lo practicamos a diario. Los toques de Sadomasoquismo aparecen en la dosis exacta para que los lectores –en especial las damas-, pongan en marcha su fértil imaginación y completen la escena como más les guste.

2)      Pero el éxito de mercadeo de este libro proviene, estoy segura, del mejor publicista editorial que pueda  existir en la tierra, y no de su autora. No sé quién es; aún así aseguro que es el mejor. Mis respetos para él y que sepa mi deseo de convertirlo en el publicista de mi novela.

Esta persona, hombre o mujer, fue el que hizo de esta pésima novela, un éxito de venta. Supo a quienes dirigirlo, tuvo la visión de pensar y enfocarse en las amas de casa aburridas de su tediosa vida, en las secretarias que sueñan  con su jefe millonario para que las saque de la rutina, en las jovencitas romanticonas que esperan su príncipe azul moderno, y en las mujeres en general, las que buscan y sueñan ser tratadas como esa sutil rudeza característica del protagonista masculino: Christian Grey.


El pensamiento femenino sería algo así: “Quiero que me domines, pero un poquito. Quiero que me pegues, pero con un látigo de plumas acolchadas. Quiero que juguemos a que me sometes y a que eres mi Amo, pero solo cuando yo tenga ganas, ¿eh? Porque el único placer que cuenta es el mío… Y de paso, ya que estamos, llévame a pasear por el mundo, cómprame muchas cosas caras y hazme feliz. Eso sí: recuerda siempre que a mí, tu riqueza no me interesa en lo más mínimo…”.

El texto conduce hacia el sueño de la mayoría de las féminas: sentirse muy deseadas, un poquito maltratadas, lo suficiente como para hacer volar su imaginación; sentirse dominadas, pero no demasiado porque después de todo nadie les va a quitar su libertad de acción; agasajadas con todas las riquezas y lujos posibles;  darse la gran vida al lado de un hombre que las ame, y que es –tiene que ser- joven, guapo y recontrasupermillonario. En resumen: vivir una historia original y nunca vista ni en películas adolescentes ni en las telenovelas mexicanas vespertinas…

En todo esto radica, a mi saber y entender, el éxito rotundo de ventas de “50 sombras de Grey”.

A  estas alturas de la historia de la humanidad, es posible que todo lo que se iba a escribir ya se haya escrito. Aún así, es posible escribir cosas más originales que repetir la trama de “Crepúsculo” y convertirla en una novela de BDSM.

Sin embargo, hay algo que le debemos agradecer a “50 sombras…” y a su autora: la gran cantidad de gente que atrajo hacia los diferentes grupos y comunidades BDSM del mundo. Mucha gente joven que desea vivir nuevas experiencias; hombres que, aunque no tengan ni la edad, ni la gallardía, ni el dinero de don Grey, imaginan que tooooodas las sumisas y esclavas se rendirán a sus pies, suplicándole que las penetre sin descanso.

Las damas, en cambio, que tienen la imaginación más vasta aún que los caballeros antes mencionados, ven en todos los Dominantes la solución a sus problemas financieros y de alcoba.

Damas y caballeros que leen este post, lamento informarles que los personajes de “50 sombras…” ¡NO EXISTEN! Son solo eso: personajes imaginarios. Y esa trama basada en el  BDSM rosa que la autora ajustó luego de visitar dos blogs y una página web, es tan imaginario como los personajes.

El BDSM real es totalmente diferente a lo que refleja el libro. Es más que un contrato mal encarado, una mujer atada a una cama, una jovencita de 23 años pobre, virgen e inocente, y un joven de 27 años exitoso, con más dinero que Bill Gates, que se enamora de una chica virgen y pobre, para convertirla en… otra cosa, que no es ni en sumisa ni esclava. Y él mismo, un proyecto de “Amo”, con más traumas que cualquier persona común…

Conclusión: esta trilogía es una historia repetida hasta el hartazgo –el hombre joven y rico que se enamora de la chica pobre e inocente, a la que conquista con su fortuna y juventud. Por supuesto que la humilde Anastasia nos repite una y otra vez lo poco que le importa el dinero, los lujos y los regalos, mientras nos hace un detalle pormenorizado de cada uno de los obsequios y lugares que visita gracias a la generosidad de su pareja. Claro que no todo es malo, porque ella sí es fiel y se queda a su lado para ayudarlo a salir y deshacerse de sus traumas infantiles y de sus “sombras” más oscuras… (Aplausos)

Por si no quedó clara mi opinión sobre esta trilogía, y me hago cargo, es la siguiente:
LO PEOR: la historia copiada, la prosa y el texto.
LO MEJOR: el publicista y su campaña publicitaria para vender no el primer libro, sino toda la trilogía. ¡¡Ídolo!! Mi admiración y respeto para él.

Si aún no lo han leído, mi sugerencia es que se sientan bendecidos y no se molesten en hacerlo. Si ya lo han leído, pido disculpas por haber llegado tarde con mi advertencia, sobre todo aquellos que se leyeron la trilogía completa, esperando que mejorara en el próximo volumen… reconózcanlo: ¡son masoquistas de primera!


Saludos, y nos vemos en la próxima…